Atlético de Madrid venció 5-2 al Real Madrid y repitió otra manita frente al Frankfurt en Champions. Julián Álvarez es la gran figura, llevando al equipo a soñar con llegar lejos en Europa.

El Atlético de Madrid parece haber encontrado su versión más letal. Si hace unos días sorprendía al mundo con un contundente 5-2 frente al Real Madrid en el derbi capitalino, ahora volvió a demostrar que vive un momento de inspiración arrolladora. En Champions League, los colchoneros no tuvieron piedad y despacharon con otra manita al Eintracht Frankfurt, en un partido donde el equipo de Simeone dejó claro que su presente futbolístico es más que prometedor.
La victoria no solo confirma el buen momento ofensivo del conjunto rojiblanco, sino que también lo posiciona como un rival a temer en Europa. El Atlético, que en Liga ocupa la sexta casilla, muestra señales de haber encontrado un equilibrio que durante años parecía imposible: solidez defensiva y una pegada demoledora.
Una máquina goleadora
Los números hablan por sí solos. Dos partidos consecutivos con cinco goles anotados no son casualidad, menos para un equipo tradicionalmente asociado con el orden defensivo y el sacrificio. Simeone parece haber dado con la tecla para liberar el talento ofensivo de su plantilla, y los resultados se ven en el marcador.
El triunfo ante el Frankfurt fue una exhibición de verticalidad, presión alta y contundencia en el área rival. Lejos quedó aquella imagen de un Atlético conservador que se conformaba con victorias por la mínima. Este equipo ataca con ferocidad y, lo más importante, tiene jugadores que atraviesan un estado de forma brillante.
Julián Álvarez, la gran figura
Entre todos los protagonistas de esta versión goleadora del Atlético, uno brilla con luz propia: Julián Álvarez. El argentino, apodado “la araña”, se está echando el equipo al hombro con actuaciones sobresalientes. Su movilidad, inteligencia táctica y capacidad para decidir en el último tercio del campo lo han convertido en el jugador más determinante del plantel.
Álvarez no solo marca goles, también genera juego y contagia al resto con su intensidad. Partido tras partido demuestra que su fichaje fue un acierto absoluto y que tiene todo para convertirse en líder del proyecto colchonero.
La afición ya lo empieza a ver como un ídolo en construcción. Sus goles no solo significan puntos, sino también esperanza: la ilusión de ver al Atlético trascendiendo nuevamente en la Champions League y compitiendo de tú a tú con los gigantes europeos.
La sexta posición y un reto pendiente
En la Champions el Atlético ocupa actualmente la sexta posición. Aunque está lejos de la cima, los colchoneros saben que todavía queda mucho torneo por delante y que, con la regularidad mostrada recientemente, pueden escalar rápidamente en la tabla.
Lo que preocupa es la falta de consistencia en algunos partidos domésticos. El equipo debe encontrar un balance que le permita competir tanto en Europa como en el campeonato local, sin dejar escapar puntos frente a rivales de menor peso.
Aun así, el momento actual da motivos para creer. Con un Julián Álvarez en estado de gracia y un ataque que funciona como reloj, el Atlético tiene la oportunidad de consolidar una identidad ganadora.
¿Puede el Atlético soñar en Champions?
La pregunta que muchos se hacen es si este Atlético tiene lo necesario para llegar lejos en la Champions League. La respuesta, al menos por ahora, parece positiva. La contundencia mostrada frente al Frankfurt demuestra que el equipo tiene armas para pelear contra cualquiera.
Además, Julián Álvarez representa ese plus diferencial que todo equipo necesita en instancias definitivas. Su hambre competitiva, sumada a la experiencia de Simeone en el banquillo, convierten al Atlético en un rival incómodo y con potencial de sorpresa.
Si logran mantener este nivel de efectividad y corregir los altibajos defensivos, el Atlético podría ser uno de los animadores principales del torneo europeo. La ilusión crece y, después de varios años de frustraciones, la hinchada colchonera vuelve a soñar en grande.
El Atlético de Madrid está mostrando su versión más temible en años. Dos manitas consecutivas, primero ante el Real Madrid y luego frente al Frankfurt en Champions, lo consolidan como un equipo en alza. En medio de ese crecimiento, Julián Álvarez emerge como la gran figura, un jugador que no solo brilla con goles, sino que además se ha convertido en el motor emocional y futbolístico del plantel.
La sexta posición en Liga es un recordatorio de que aún hay trabajo por hacer, pero en Europa la ilusión está intacta. El Atlético se transforma, Julián Álvarez deslumbra, y el sueño colchonero de levantar la orejona comienza a parecer un objetivo posible.

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